jueves, 2 de julio de 2009

Carta abierta a los ciudadanos y ciudadanas chilenas.


En el telón de fondo del golpe de estado en Honduras, de pronto el genio burlón del escepticismo y del nihilismo se me ha aparecido; y me ha hablado al oído algunos secretos, que no sé si la inmensa masa acrítica de la ciudadanía chilena quisiera escuchar- ya que se encuentra prisionera en el limbo de la ignorancia y la inconciencia, que es parecido a un basural clandestino, donde se botan bazofia y excremento; o dicho más elegantemente, el fondo de la caverna, según la alegoría platónica; …¿ o son otros los interesados en mantener a la clase social trabajadora sometida al yugo de la reificación o convertidos en cosas, en versión post moderna?...

En Chile existe una democracia, que es un híbrido: una extraña mezcolanza de los resabios que nos quedaron de la dictadura, y de la fórmula espuria mediante la cual la burguesía tomó- formalmente- el recambio; la misma que transó y adoptó con la camarilla del dictador, el protocolo que aseguró y garantizó el aterrizaje más suave posible de éste en los nuevos tiempos, tanto que ni siquiera fue procesado por los crímenes de lesa humanidad durante su gobierno de facto- eufemismo para disfrazar la tiranía que ejerció-, antes de partir al báratro. De suerte que la Concertación, se metió en zapato chino; y terminó acostumbrándose al gustito del- en buen chileno- “acabronamiento con el poder”.

Es un engendro de carácter formal, donde solamente el voto es lo que importa; no tiene interés, ni relevancia alguna el pensamiento, la reflexión, la crítica, el cuestionamiento y el aporte que el ciudadano Perico de Los Palotes, pueda hacer…¿Acaso el promedio del habitante de esta tierra, embrutecido y alienado por los cantos de sirena del neoliberalismo; por los encantamientos de los nuevos y fastuosos ídolos pueden consumar, se encuentra en condiciones remotas si quiera de ejercer algún grado de resistencia al poder avasallador, por ejemplo, de los mass media?...La existencia del círculo vicioso de los reality; de la sobresaturación de noticias de crónica roja; de la imbecilidad empaquetada en sobredosis de fútbol- que no es perverso en sí; sino cuando es usado como un medio para distraer la conciencia de los problemas crudos que carcomen la vida del ciudadano que sufre la historia; a fortiori, se podría decir que “ el fútbol es el opio del pueblo”-; y otras especies: ponen de relieve la impotencia y frustración, las aparente inutilidad de cualquier intento de oposición; y de que más vale sumarse a esta charada, o quizás a esta murga decadente, donde a duras penas se puede ser comparsa. Ni hablar entonces, de la “opinión pública”, que es un precipitado de los mismos: debes pensar, declarar, opinar, actuar, gustarte y optar según tu programación; ¡y no hay más vuelta!. Ergo, el margen de contradicción, te puede llevar a ser calificado de “chavista”; o sea, lo que antes representaba el demonio del marxismo: hoy lo encarna la figura sui generis de este líder caribeño.

En el caso de la política, no sería muy diferente: diputados y diputadas, senadores y algunas senadoras-¿o ya no existen senadoras?-: que gozan del privilegio que tanto costó arrebatar al sátrapa: el carácter vitalicio. Por cierto, con la base de operaciones de una maquinaria todopoderosa- que ya se hubiera querido algún déspota de la antigüedad-; y que asegura- merced al marco de referencia del binominalismo, uno de los aspectos más escabrosos de la arquitectura de esta carta fundamental, ilegítima e ilícita, viciada en forma y fondo, y cuyo cerebro fue el nunca bien ponderado señor Guzmán-: no solamente el hecho de que se reparten la torta entre dos grandes pactos y alianzas, y que los buenos propósito de acabar con la exclusión, son sólo eso, y que afloran en período de campaña, dulces para engañar a los tontos; sino que, incluso, literalmente, la exclusividad de los partidos políticos derecha, centro derecha, y un poco menos de derecha; y, subsecuentemente, la perpetuidad en su respectivos cargos, sin la obligación de explicar, ni de rendir cuentas de sus acciones…. Si hasta parecen miembros del Politburó… ¿Cuántos bandidos han emitido boletas truchas para justificar sus gastos de campaña; y, a la sazón, se hallan en puesto de gobierno y como senadores, libres de polvo y paja, y dictan cátedra de lo humano y lo divino; mientras que sin un mortal sencillo y ordinario, comete un error similar, lo secan en la cárcel?. Tal es un sencillo ejemplo de sus crímenes y de su corrupción. En el otro lado, tenemos a empresarios que tienen hambre absoluta de poder, amalgama entre la megalomanía e hybris- estoy seguro que el destino se hubiera encargado de poner la cosas en su lugar, en la antigua Grecia-; diputados que actúan como pillos de siete suelas y quinta categoría; controladores y manipuladores del mercado, que como el mejor ilusionista del mundo, hacen desparecer millones de dólares de los fondos de pensiones- y lo más gracioso de todo, es que nos convencen de que nunca existieron-; bestias feroces y voraces, que en selva del libre mercado, se coluden para devorar vivos a los pobres inocentes que confían en la autorregulación de su tabla de valores: ¡Consume y endéudate!.

Y, a mayor abundamiento: ¿Qué ocurriría si en nuestra malhada patria, de pronto la presidenta se acordara que es hija del general Bachelet; y le bajara un impulso frenético de democratizar hasta las últimas consecuencias; y en la próxima elección determinara instalar una urna adicional para preguntar al pueblo si desean pensar en la factibilidad de cambiar la constitución- no un celular por un blackberry, ni un notebook por netbokk-; para que Chile dejara de ser un país de muertos vivientes, de entes, donde se ha olvidado el ser; y donde la dignidad humana se ha convertido en un objeto de cambio y de desecho en el mercado que todo lo sabe, que todo lo puede, que todo lo copa, que todo lo calcula, que todo ocupa?...Como dijo un pana, se abrirían de nuevo , no precisamente las grandes alamedas, sino las grandes jaulas, donde se encuentran prisioneros, aparentemente, los gorilas; los mismos que son la guardia pretoriana de los opresores del pueblo, que impiden la integración latinoamericana; que trasforman a Chile en un país de aduladores y servil del imperio, y que es una suerte de emporio de las trasnacionales, cuya glotonería no conoce límites; y que jamás van a tolerar que se considere a cada chileno o chileno en una categoría superior a “menor de edad relativo”…¿ Qué culpa tiene el genio burlón, que tal vez es el mismo que le habló a Sócrates; o a Juana de Arco?... Y la soberanía del sujeto se reduce a polvo.

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