viernes, 14 de octubre de 2011
Lo que falta al análisis de la Confech.
Otra vuelta de tuerca: Acerca del Día del profesor.
Otra
vuelta de tuerca: Acerca del Día del profesor.
sábado, 10 de septiembre de 2011
Un ejemplo más de periodismo pornográfico: Al tenor de la tragedia de Juan Fernández.
Reflexiones
contra un periodismo farandulero y pornográfico; y el intento de canonizar a
dos simples mortales. Nº2
Me
parece que el tratamiento que se ha dado a la noticia acaecida en Juan
Fernández es desmesurado; oscilando entre lo patológico y la sensiblería barata
y lacrimosa, si no ha caído de frentón en estos dos aspectos. Por cierto, dado
que ha reportado ingentes ingresos, me
encantaría que el canal Tvn- que es el más se ha aprovechado de esta trágica
circunstancia- rindiera cuenta pública de cuanto ha incrementado sus arcas por
concepto de publicidad durante los días devenidos desde este suceso
catastrófico. Por tanto, siento, el deber ético y moral proclamar que ya basta, y que es preciso dejar descansar a
los fallecidos; y, especialmente, a sus
familias
Sin embargo, no puedo dejar de expresar
mis reparos ante el intento desembozado de canonización que se ha llevado a
cabo, respecto de las dos figuras más connotadas.
Aunque estoy de acuerdo en que cualquier
acción que se emprenda para beneficiar a la sociedad, es loable, en tanto
apunta al bien común: dudo de la pureza
de la filantropía que se lleva a cabo entre fuegos de artífico y luces de
televisión; que se realiza con cobertura de
los mass media, con todo lo que
comporta durante la horas de transmisión, tal como si fuera, por
ejemplo, un mundial de fútbol o un concierto de rock. ¿Acaso, era y es,
estrictamente, imprescindible, que todo
el quehacer en pro de la
comunidad se diese o se dé como se hace, habitualmente; es decir, con la
impresión de que se les adeuda una
gratitud infinita a quienes son los gestores de estas magnas ideas; y que el pueblo debe rendir
pleitesía, y estar agradecido como perro que recibe su hueso cotidiano?.
Por demás, ¿acaso no es factible hacer
altruismo, sin la presencia de
camarógrafos, sin un micrófono en las manos, de noteros que cubran todos los
pormenos de lo que va sucediendo?; ¿ cuál es la necesidad de que si yo voy a consumar un acto de de humanismo: todo el
mundo sepa, precisamente; que soy yo quien lo ejecuta, que han de estar,
eternamente, agradecidos de mí; y que, en lo profundo de mi conciencia, espero
que haya una retribución, a semejante demostración de desprendimiento y generosidad?. Huelga decir
que: no puedo pensar que de no tratarse de “celebridades”- dos de las personas
fallecidas, de un total de veintiuno- se
hubiera hecho el mismo despliegue parafernálico y mass mediático, con la
omnipresencia del ministro de defensa, cuñado de una de las dos víctimas.
Personalmente, albergo dudas que no puedo despejar, que no se quieren ir.
Por otra parte, si Chile no fuera el país
que conocemos: reino de Jauja del neoliberalismo extremista; y el
amancebamiento y contubernio perpetuos entre la concertación y la alianza, uno de los de peor distribución de la riqueza
del mundo; donde la segmentación social es mayor; donde las empresas
transnacionales y otras tiene manga ancha para apoderarse de los recurso
naturales, sin culpa alguna; y en que el estado ha sido reducido a una
condición de cartón piedra, de opereta:
¿ qué necesidad habría de recurrir a estos seudo prohombres, que no solamente
obtienen dividendos de fortalecimiento de su imagen pública, sino que, dada la
naturaleza de los mecanismos de control social y mental, y de manipulación:
son, a la postre, elevados a la categoría de “ santos cívicos”?.
Así, cuando se tiene la fortuna de un Cubillos, es muy fácil arrogarse la
condición de bienhechor- este hombre,
hijo de un servidor del tirano, dudó a comienzos de los noventa de la realidad de los detenidos
desparecidos-; o la pantalla disponible
de un Camiroaga- rostro de una empresa del retaíl que fomentaba el consumo-, atribuirse la potestad de obrar caridad a costa de la ingenuidad y
estulticia de la gente, que pensaba que los recursos salían directamente de los
bolsillos de éste; aunque no niego que alguna vez hayan tenido algún gesto de
esta laya.
Pero la libertad de un pueblo no nace de la
caridad edulcorada, ni de la filantropía-sacarina, ni del altruismo light; por el contrario, por una toma de
conciencia, que lo lleve a darse cuenta y hacerse cargo de que solamente él
puede quebrar las cadenas de su opresión; que puede y debe recuperar y encarnar
la soberanía que le fue robada; despertar del sueño inducido por drogas, de diversa naturaleza, que lo han tenido sumido
en una modorra o en un sueño desapacible, recordando alguna vez cuando fue soberano,
un rastro de un noble mensaje onírico, que no pudiera rescatar de entre
las cenizas.
Tal vez mis palabras, puedan ser leídas como
crueldad, falta de sensibilidad humana, resentimiento social; y brindo el derecho a que sean interpretadas como dicte el fuero interno a cada lector, aunque
me conduelo por la suerte de los seres
humanos, no por el fallecimiento de “figuras públicas”. Pero quiero quedarme
con la imagen del héroe- que puede ser tanto la mujer como el hombre anónimos-
que en las entrañas de la ciudad que
amenaza con destruirlo, con despedazar
sus ilusiones, sus sueños y esperanzas, si es que ya no le ha quitado todo de las manos, y solamente le ha
dejado una última utopía- llevar comida a casa, para alimentar a su familia-:
lo hace contra viento y marea, como un milagro de supervivencia, como un prodigio
de arte de vivir, la lucha por la
dignidad perdida pero que se ha de reencontrar.
sábado, 3 de septiembre de 2011
sábado, 6 de agosto de 2011
Carta abierta a tres enemigos de clase.



Esta página, es la Insurrección de las conciencias, los espíritus, las voluntades, los cuerpos, las luchas dormidas, las ilusiones destrozadas, la amargura acumulada por siglos, el renacimiento de un pueblo aplastado y ahogado por las complicidades de los enemigos de clase.
El presidente, ha dicho que todo tiene un límite; y, yo respondo que no acepto sus cortapisas, sus restricciones, sus coacciones; y que: aquello de lo que habla no tiene sentido para mí, ya que no es posible pretender delimitar la utopía y la esperanza, y la lucha por el advenimiento de una sociedad humana y justa. Por lo visto, su moralidad lo ha puesto siempre al borde, en el manejo de sus negocios; pero tiene el desparpajo de concebir la idea de abortar un sueño que ya ha cobrado vida propia, y que remonta el vuelo hacia la barricada, la calle, la noche, cualquier rincón, desde donde se pueda combatir… ¡No vaya a suceder que Clío le grite algunas verdades al oído!. Mientras tanto sigue cuesta abajo en las encuestas que preparan los tecnócratas del propio sistema, que aunque trabajan para éste: no han podido impedir que su amo siga dando tumbo tras tumbo; y vaya camino a estrellarse en el pavimento de la realidad dura y concreta: que la historia- aunque sea lugar común.- la hacen los pueblos. A propósito, el parásito de su hermano, sigue desprestigiándolo; lo que es motivo de burla y escarnecimiento.; mientras tanto, el señor presidente, continúa con sus montajes truchos y grotescos, en que sólo pretende embrutecer y alienar más al pueblo; por ejemplo: “la reciente conmemoración de la gesta de los 33 de Atacama”.
A su vez, el ministro del Interior, ha impartido la orden de que “se acabaron la marchas estudiantiles por la alameda”. No sé si yo soy un sujeto que lee entre líneas, y proclive a advertir mala fe en los demás; pero al intentar clausurar las “grandes alamedas”: visualizo la voluntad de cortar un movimiento de raíz, que ya se les ha escapado de control, que ha sobrepasado los márgenes y cauces del orden establecido, legado por la dictadura y pulido y perfeccionado por la concertación; que tiene a jerarcas y caciques de ambos mafias: con los pelos erizados de terror, pues, una ciudanía que se haga cargo de su soberanía, lisa y llanamente, les da un patada en el traste a uno y otros, y los manda a paseo. Yo, por mi parte, espeto: Hinzpeter, eres sólo un paniaguado y un testaferro que trabaja para poderes anónimos; que no tienes ni legitimidad ni la autoridad para prohibir nada; y que, de ser contumaz y recalcitrante en tu actitud represiva sionista: deberás atenerte a las consecuencias.
Por último que el primo del presidente-menuda democracia tenemos en este país - o sea el vocero de gobierno, sentenció: que “este país no le pertenece a los estudiantes”. Pues bien, primo hermano del empresario que administra este emporio, cabe preguntarte lo siguiente: ¿Entonces, quién o quiénes son los dueños: las trasnacionales, que se han apropiado a vista y paciencia de toda la ciudadanía, del cobre; los dos grupos empresariales, que son los poseedores y explotadores exclusivos de la energía en Chile; las afp y las isapres, que succionan los recursos ahorrados por los trabajadores y trabajadoras para especular en el mercado internacional, y ver como, por arte de birlibirloque, se evapora el dinero que cuesta sobremanera ahorrar, para una vejez miserable; el retaíl,(Líder, La Polar, Cencosud, etc) que ha demostrado ser mortífero y voraz como una cáncer metastásico; la banca, que gana millones y millones de dólares, con la usura que ha impuesto como política y norma en esta sociedad?. Podría seguir ad infinutm; pero me conformo con que sepas, a ciencia cierta, que: el país al que te refiere, no es aquel país al cual yo pertenezco, o al que aspiro; y que puedes quedarte con las sobras y escombros de lo que se desplome cuando ocurra el colapso del sistema que Pinochet, su santo patrón y patriarca; y su gurú, Jaime Guzmán, fascista franquista, fanático ultraderechista: les heredaron.
Me despido con una cita de Serrat, para ver si de algo puede aprovecharles, aunque lo dudo: “pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí. Traté de contenerles pero ya ve, han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé... Le dejo con los caballeros
y entiéndase usted...
Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame...
Que Dios le inspire o que Dios le ampare, que esos no se han enterado que Carlos Marx está muerto y enterrado”.
sábado, 30 de julio de 2011
Viejo Año, vida nueva

La ciudad, se encontraba vacía, despoblada; muerte por completo. Todas las personas, habían resuelto tomarse el día, para llevar adelante los preparativos para el año nuevo.
Iba a permanecer observando lo absoluto, por muy leve que fuera la manifestación que se diera, en medio del ensordecedor ruido del carnaval, en el que se buscaría la salida al laberinto de la cotidianeidad, de una manera equivocada.
¿Qué extraño era que sólo él, dentro de la multitud que moraba en allí, hubiera tomado la decisión de advertir cómo se iban los minutos que restaban del año que moría?.
A su conciencia, llegaban señales de alerta, de proximidad del peligro: la rutina de siempre; es decir, cada familia se reunía entorno al altar, donde iban a sacrificar los fantasmas y las pesadillas que el año que se iba había engendrado en sus existencias.
Una vez que se dijo adiós a los dioses; se los pateó; escupió; violentó, para luego asesinarlos, y ora enterrarlos, ora dejar que pudrieran a la intemperie, se quedó infinitamente solo en vastedad del universo. De ninguna parte, llegaba el rumor de un diálogo, ni se percibía la huella de que alguna vez hubieran estado aquí.
Se buscaba en las estrellas; miraba hacia el infinito, descubría galaxias, constelaciones, agujeros negros; pero, las preguntas se quedaban sin respuesta. No fuera a suceder que, en medio de la basura, la contaminación, el olor a caca que se desprende de las cloacas, emergiera la voz del Absoluto…
Le daba grima pensar que la gente participaba de estos ritos con un ánimo borreguil; es que nadie se cuestionaba el sentido más profundo de los mismos; y él no quería ser ni actuar como la grey: que no estuviera suficientemente despierto, para atenderla y seguir sus pasos; él en su pequeñez e insignificancia, pero con el valor de resistir…
¿Por qué las personas sienten la obligación de abrazar a quienes no representan nada para ellos?... Era una de las preguntas que se formulaba este “portador del anillo”; lo que equivale a decir su propio destino. No bastaba con tener que soportarse a sí mismo, en los más grises y siniestros días; con tener que agachar el moño y rebajarse hasta la calidad de cosa, de objeto desechable; de tener que rendir pleitesía y vasallaje a aquellos y aquellas despreciables que se embriagaban con una insignificante cuota de poder; a quienes con gusto hubiera asesinado. Al menos, monstruos como Bateman o Lecter, eran despiadadamente sinceros, sanguinariamente veraces y consecuentes: su arrebato de odio contra un orden de cosas, en el cual percibía un desajuste estructural profundo, irremediable.
Pero, también estaba gente como Spander, que era capaz de llegar a asesinar sistemáticamente a cada uno de sus compañeros de expedición a Marte, como una forma de preservar la pureza de su civilización, al menos durante un periquete. En cierto modo, y desde cierta perspectiva, sentía que Spander era su hermano gemelo: se había enamorado con los recuerdos de un mundo ya colapsado para siempre; se había fascinado como niño, con la cultura de la civilización fallecida; su paroxismo, los libros y la música; lo mismo que a él le interesaban sobre todo los pensamientos, ideas, palabras.
…Más encima, había que cumplir con un rito imbécil y carente de significado, por que la sociedad lo ordenaba…?
En el fondo, sólo deseaba que lo dejaran tranquilo; sólo deseaba leer y meditar
¡No, para él!; tenía la libertad, el nihilismo de gritar como un loco furioso, arrojar espuma por la boca, patalear y revolcarse por el suelo, reírse hasta sufrir un ataque de histeria, mearse y cagarse en los absurdos que abundan en la existencia. Pudiera ser que, cada jornada fuera un calvario; que su estado de ánimo, en los peores momentos, fuera como el resultado de algún vomito demoníaco; que la pura idea de levantarse de la cama, para tener que arrostrar una dosis más de martirio, fuera una fuente de sufrimiento y dolor inimaginables. Pero, por nada del mundo, iba a permitir que controlaran su vida: su destino era su destino; su desierto, su desierto; su soledad, su soledad; su asco y angustia, ¡suyas y de nadie más!...
Las más de las veces sentían ganas de vomitar, y de salpicar con la inmundicia todos los rincones ocultos de la habitación, donde estaba enclaustrado. Las luces del Manicomio se apagaron.
jueves, 28 de julio de 2011

Ya no hay tiempo.
Pronto moriré, por que hay bombas
esparcidas en mi mente, mi cuerpo,
que explotarán como inexorable mecanismo de relojería.
No hay tiempo para buscarte entre las calles,
ausente, en tinieblas, ciego,
con el alma astillada
por que sólo tengo
la estela de una estrella remota.
No hay tiempo para recorrer los parques,
para hallarte dormida en un banco,
por que los días de lluvia ya se fueron, y no regresarán.
No hay tiempo para mirarte entre la multitud,
para que divises el estandarte de mi orfandad,
infinitas soledades y silencios,
congelados fuera de la esperanza.
No hay tiempo para caminar contigo,
por el jardín que alguna vez dibujé en la piel del mundo,
me arrebataron nuestra casa,
y ya comenzaron las labores de demolición,
para que arribe el crudo progreso.
No hay tiempo, para andar de la mano
bajo las nubes que encierran mensajes secretos,
para otras latitudes,
ya no puedo si quiera alcanzar las yemas de tu dedos,
y volví a ser analfabeto de tu presencia.
No hay tiempo para que vengas a mí en la música,
que te salva del olvido y de las lágrimas,
por que sigues tu curso con las notas que se alejan de mi corazón,
y las lágrimas que irán a fecundar otras glebas.
No hay tiempo para que el recuerdo se apodere de mi ser,
y me despoje del escudo agrietado del pensamiento.
miércoles, 27 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Mísero ser libre chilensis.

Para qué me sirve la libertad si no es para combatir?...
No debo obedecer a quienes me niegan la dignidad que poseo…
Poseo es una pésima palabra para referirse a la condición humana; es casi como decir algo que compré…
Ellos dicen que mi pensamiento no vale nada,
por lo cual no tengo derecho a expresarlo;
sólo acatar como un esclavo lo que me ordenan que haga,
por un sueldo y la calidad de ciudadano,
que yo escupo y pisoteo ante sus caras de
empresarios opus dei que trabajan para el enriquecimiento de su dios Codicia,
legionarios de Cristo podridos por dentro y por fuera,
de pinochetistas que añoran el regreso de su sanguinario
santo patrón que los gobierna desde la nada,
y traidores que vendieron a su madre y su padre
por una prebenda después de haber sido ministro
o ministra de algún gobierno de la concertación.
Que no me atreva a decir que hay un modelo que es preciso cambiar,
que la chusma no tiene entenderas suficientes para ello;
y sólo tiene que cumplir con su horario de robot.
Si las únicas modelos que debo mirar son aquellas
que tienen silicona hasta en la sombra, y con eso me tiene que bastar…
Que me deje de andar jugando al ciber activista,
que ya estoy harto crecidito para tener claro que
no pasa de ser un mero entretenimiento o
una pérdida de tiempo, en el peor de los casos.
Pero yo les grito que las palabras pueden ser balas;
y que estoy dispuesto a ametrallar sus mansiones,
sus burbujas, sus castillos, las casitas del barrio alto.
Que no lograrán que renuncie a la utopía por la cual tantos y tantas se inmolaron,
que es desencadenar a todos y todas quienes permanecen aherrojados;
y el hambre y la furia por alcanzar la justicia que
nos han negado, desde que el obrero y el campesino
fueron condenados por desobedecer.
Disparar desde la trinchera del pensamiento,
las verdades que quieren mantener perdidas
en el olvido de los muertos masacrados,
y los huesos olvidados por cualquier rincón de este Chile, que pertenece a una minoría de tales por cuales.
Libertad para incendiar sus bancos y sus isapres,
sus afp y sus universidades con fines o sin fines
de lucro, su senado y su cámara de diputados,
sus canales, diarios y radios, sus trasnacionales,
sus bancos y financieras, sus concesiones y sus asociaciones gremiales,
contra los provocadores del color que sea- pardo o arcoíris- que reprimen la duda y la pregunta.
Y no morir en esta tierra, si no tengo la capacidad de
verter mi sangre para acabar con la opresión.
miércoles, 15 de junio de 2011
A Borges

l artífice que crea un ser
con el primor de la madre,
con el fervor del padre,
para empujarlo hacia el cosmos,
hacia el templo donde deberá
tributar al dios del cual es
una imagen y exaltación,
pero al final el demiurgo
es víctima de la revelación:
él mismo, que se pensaba
como un arquitecto primigenio,
fue pensado y creado por
un demiurgo anterior.
La gran maquinaria del universo
es como una lotería,
en cuyo funcionamiento
el azar y la necesidad
tienen una presencia todopoderosa y ubicua;
hasta el más pequeño detalle
está contemplado en los mecanismos,
y su trabazón: el azar absoluto no existe
; ergo, hoy somos un rey que aplastamos
a multitudes con la pompa y la parafernalia
de nuestro poder; mañana un esclavo
que será usado como pábulo
para la saña del torturador.
El universo es una biblioteca
de dimensiones tan infinitas
como impensables para la
insignificante mente humana.
Está estructurada y subdividida en parcelas,
en cada una de las cuales transcurre
la existencia del bibliotecario;
rara vez, uno que otro se atreve
a abandonar su puesto de trabajo,
para buscar el conocimiento y la verdad,
que se esconden tras la fachada de
este laberinto insondable: la raíz del misterio,
es el Innombrable nombre de Dios.
Los designios de la razón
son inescrutables: bajo el espejismo
de llevarnos al establecimiento
de una certeza de acero,
paradójicamente nos pueden inducir
hacia nuestra tumba.
El detective del espíritu,
erudito en los saberes cabalísticos
del mundo judío, es asesinado
por el hermano de un delincuente
que tiene la capacidad de urdir
una tramoya y una trampa
donde la metafísica quede atorada;
el exceso de la razón,
es estéril ante las trampas de la astucia.
¿Qué portento encierra la memoria
que es la tabla de nuestra salvación,
que nos mantiene a flote durante
la trayectoria hacia el final;
impidiendo la muerte por inmersión
antes de que el hálito de vida,
se extinga en el ara de nuestro corazón?.
Tal vez, mira y retiene cada minúsculo
rasgo del rastro amado, del rostro de la amada;
capta y captura, cada detalle del rincón
en donde el alma se expandió,
y se sintió a sus anchas.
¿Acaso es posible que la sevicia
de los verdugos, que asolaron Europa
convirtiéndola en un campo
de muerte,
quede aplazada para que
un erudito de origen judío
tenga la franquía para consumar
la obra que valida y legitima su paso
por los fastos de la existencia?.
Cuando las balas homicidas,
de todo lo que es bueno y bello
y verdadero, partían hacia
la carne de la víctima,
para cebarse en ella como leones hambreados,
sólo por un periquete se suspendió
el transcurso del tiempo;
se congeló en la eternidad,
para después de acabada
la tarea, penetrar
y desgarrar profundamente, y destruir.
El universo es un rompecabezas,
cuya completitud depende del
cerebro y de las manos de
un genio maligno: el implacable
e imprevisible señor Azar.
Un extraño sujeto amante de los libros,
que se refocila como un dios
en un ejemplar de "Las Mil y Una Noches",
pensando en las horas de placer
solitario y embriagador de su lectura,
es empujado hacia un manicomio,
para exorcizarlo del demonio que lo ha poseído;
parece que intentó suicidarse.
Los derroteros de lo absurdo, lo llevan
a su muerte a manos de un matón,
que lo había ofendido inexplicablemente,
cuando él sólo buscaba un pabellón donde
terminar su recuperación, y dedicarse a vivir la vida,
que hasta entonces le había sido huidiza.
domingo, 12 de junio de 2011
¿Cuándo moriré?

Cuando mis ojos no vean el sufrimiento
del rostro frente a mí, entre la multitud;
y no le rescate y me rescate del anonimato,
donde la angustia y lo absoluto,
son como martillazos gigantescos,
que se abaten una y otra vez,
sin piedad ni tregua.
Y mis manos se aprieten no para proclamar
la rebeldía que debe ser mi punta de lanza
contra los opresores que danzan en la tumba del Quijote,
sueño de justicia que escapa hacia la realidad,
del Che,
juventud sacrificada en el ara de la guerrilla,
de Sandino, amor por la libertad que no puede ser extinto,
de Oscar Romero, apostolado por los pobres de la historia.
Y mis oídos no escuchen los gemidos
y los llantos que vagan por las calles,
de hormigas que son humilladas por recibir un sueldo,
y no tienen derecho a defender su dignidad,
burla entre diabólica y platónica
para los condenados al salario de la miseria.
Y mi corazón ya no se acompase a una utopía,
quizás la última,
pero que vale más que el oro o el poder
que acumulan los sátrapas de cualquier latitud,
luchar en la palestra del tiempo,
donde todo perece excepto la voluntad de luchar,
en la liza del proceloso corazón,
para hacer de esta tierra un poco de
lo que soñaron los profetas, poetas,
dementes, rebeldes, marginales:
un lugar donde poder vivir en paz y libertad.
Y mi conciencia sea acallada
por acentos de metal y abstracción,
fantasmas y sombras que
pretenden devorar la luz de mi alma,
y reducirme a un remedo de hombre,
que sólo obedece, que sólo dice sí,
que tiembla ante las jinetas,
que sudan cobardía gélida,
que tiene pesadillas con el demonio de la cesantía.
Y cuando no gane la calle con
la apertura al milagro sempiterno de la vida,
aves que hacen el amor en una cornisa,
atardeceres que estallan de brochazos dados al azar,
por una mano de un demiurgo que
si no existe,
quiero creer que está en algún taller,
alboradas en las cuales quisiera
abrazar a las estrellas más remotas,
pero sin olvidar la batalla en mi siglo.

