jueves, 28 de octubre de 2010

Sólo mi hermano



Sólo mi hermano puede amar la belleza de un Jazmín,

y cuidar y cultivar su señorío

entre el marco de la ventana,

y la progenitora que lo llama a su hogar.

Promesas que serán certezas de primores;

y cuando caiga algún sortilegio sobre la casa,

será espada, escudo, lanza,

abracadabra para disipar las sombras extrañas.

Como todo lo que nace, y respira en este universo,

deberá llegar a la plenitud de su hermosura,

para luego volver a la tierra,

y trasmutar su carne en carne, su alma en alma

para otras flores.

¡Qué milagro contemplar las flores que nos rodean,

y regalan colores, aromas, fulgores, pasiones!...

Basta y sobra abrir los ojos al portento de la Vida.

¿ Qué importa si hay un demiurgo o no,

si toda ella es alegría, risas, cantos,

fiesta, danza, sinfonía cuando se contempla

a la luz del amor?.

Acompaña a la pareja que cruza de la mano,

obsequia su belleza al anciano solitario,

enamora al poeta que busca entre el cemento,

vigila el proceso de la escritura de mi mano,

esparce cada destello de su sentido.

Será el testigo de la sanación de tu cuerpo

será bálsamo para cerrar heridas,

enseñará sabiduría y música de flores,

te acompañará con la fidelidad de mi espíritu,

y su voz llegará hasta mí como romero,

como nuncio de la alborada que esta

por descubrirse y vivir a tu lado.

Y mecerá tu sueño de ave delicada,

cuidará de tu alma herida de amor,

te contará los secretos de la madre inmemorial,

y será el oriflama de nuestra victoria

sobre todas las muertes.

Quiero.


Quiero que esas sombras avancen hacia mí,

y me abracen con ternura intangible.

Que ese fantasma llegue desde el azul,

y me brinde su pura desnudez,

no que huya hacia la nada.

Juntos correr, volar, reptar, nadar

en el plasma donde la materia

se comunica con el alma.

Que las redes del tiempo nos aprisionen,

ella imposible de rozar con los dedos,

yo un cuerpo privado de corazón, alma, voz,

por que le pertenecen a mi amada.

No hay sábanas en el tálamo de la soledad;

el alcohol es la espera de la muerte;

el fuego , el vacío de nuestra habitación.

No hay sonrisas en el rostro

que sueña el silencio de la piedra;

no hay puerta para cruzar a otro tiempo,

y rescatarte de la entropía de la carne.

La ebriedad empuja hacia el abismo,

en su seno juegan la niña, la mujer,

la amada, la muerta, el recuerdo.

No puedo tocar columnas transparentes,

la Parca sorbe el fuego de tu vientre,

no habrá más primavera en Venus,

las uñas desgarran los jirones del aire,

tus fantasmales labios evitan el beso de los míos.

Divagación sobre el Mago de Oz.



Todas las personas, estamos dotados de un cerebro, que nos sirve para conocer el entorno, la naturaleza, la historia, el universo; en fin, lo que llamamos realidad. Esta cognición, está incompleta si no es auto cognición; es decir conocerse a sí mismo: potenciales, capacidades, carencias, límites, fortalezas, virtudes y defectos; en suma, nuestra propia y personal condición humana, que es el humus de la trascendencia: poder ir a los demás con hambre y sed de comunión.

Pero el cerebro no sirve de nada, si no tenemos el valor de usarlo: no permitir que se llene de telarañas y polvo; que se atrofie por su desuso, o se estropee por su mal uso: no aceptar verdades preestablecidas; ni dogmas; ni preguntas formuladas por otros; ni respuestas que no encontramos, por y con nuestro esfuerzo; ni certezas anquilosadas; ni caminos trillados por otros pies; en fin, el valor de conocer, y conocerse; de contemplar lo que nos rodea; de aceptar nuestra mortalidad, sublime tributo de nuestro afán explorador, mezcla de Argonauta y Prometeo; teniendo que arrostrar todos los peligros y avatares de la existencia, la única que se nos ha ofrendado.

¿Pero qué son el cerebro y el valor, si falta el corazón?. El músculo fundamental de la vida y el amor; el hogar del espíritu; la casa de la bondad; la mesa de la fraternidad; la puerta de la esperanza; el puente del encuentro; el perdón de sí mismo por todos los errores cometidos; el bálsamo de la reconciliación de los seres humanos; la hostia de la paz interior; el camino hacia el silencio y la soledad eternas; el abrazo del hermano ausente; la protección y el cuidado del otro, como un deber sagrado e irrenunciable; el recogimiento en el seno de la madre; el abrazo que brinda el padre; en definitiva, poder amar y ser amado.

Mas el cerebro, el valor y el corazón, de nada sirven si me alejan del hogar: la tierra que me vio nacer, y que me recibirá cuando mi ciclo se haya cumplido; el alimento que me nutre del ansia de perseverar en el tiempo, y de aceptación de la muerte ; de permanecer y de cambiar; de ser y estar aquí y ahora, mas no por siempre; la quietud que necesito para escuchar los acentos que me rodean y me llaman, desde la lluvia hasta la sinfonía primigenia; la geografía, que reconozco como mi espacio y mi tiempo; donde está mis raíces; donde mis huesos deben descansar, o mis cenizas diseminarse con el viento; donde tengo que inventar la fuerza titánica para seguir adelante con la empresa de vivir, y descubrir el sentido oculto a la razón, la ciencia y la tecnología- su ceguera, su sordera, su mudez-, y el habla de la calle, que es lo que cuenta a la hora de cerrar los ojos: escuchar y ser escuchado, antes de morir; donde están los seres que amo: a quienes no debo olvidar, ni abandonar, ni ofender, ni herir; a quienes me debo, y que me enseñarán el sendero que conduce hacia la humanidad.

sábado, 23 de octubre de 2010

Siempre hay cambio.


Siempre hay cambio.

Siempre hay cambio;

no hay permanencia,

sólo mutaciones y transmutaciones...

Reflexiones como aves,

o como tormentas...

Mi mente se llena de sonidos,

ruidos, voces, recuerdos, miradas, palabras,

de otras reflexiones...

Las penas me arropan durante la noche;

los gritos no alcanzan el espacio,

mueren entre los labios;

la tristeza amanece junto a mí

abrazada a mi alma,

y besando mi corazón.

Mis lágrimas caen y corren sin consuelo

por los caminos, por los desiertos,

por los parejas remotos;

no hay piedad para mis lágrimas...

Siento que mi muerte está próxima

como el ocaso que se anuncia.

Cualquier lugar es bueno para morir

bajo el universo;

pero quisiera retornar a casa,

para perecer entre los míos.

¡No quiero acabar perdido en un confín!.

Siempre hay cambio;

no hay permanencia,

sólo mutaciones y transmutaciones...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Poesía.

Camina entre los pliegues

de la eternidad;

su saudade sangra de mi carne...

¿Qué Musa es ésta que toca mi espíritu;

y lo lleva hacia

el infinito de la poesía?...

¿Qué belleza fluye entre y por las palabras,

hasta murmurar su oración,

y limpia sus luceros,

con agua bendita,

para contemplar lo Absoluto?...

¿Por qué un loto inmaculado,

virgen como la carne de María,

puede abrirse y

esparcir el color y

el derecho a la belleza

en la creación? ...

La música del origen del universo;

lo eterno que habita dentro;

los ojos que penetran arcanos,

develan danza de arcoiris y caleidoscopios;

agua y aire en el cosmos;

las venas y las arterias,

trasladan energía y partículas

en armonía y caos una sinfonía ;

florecen en los dientes

de los agujeros negros,

y los pétalos de belleza pletórica,

sucumbe y caen

hacia la noche última.

Sus dedos de Eva;

descifran la clave de la vida;

El Árbol del Conocimiento,

redimido de siglos lúgubres...

Labran y soportan

la bóveda amada,

dinteles, umbrales,

vitrales, columnas...

La arquitectura del espacio, del tiempo...

Cada minuto, trasmuta en explosiones de luz

.

Los ríos preñados, de metales de estrellas...

Soplo que se disemina,

Ilusión que se desprende,

Regocijo de orgasmo de la materia,

Elevación hacia lo que no se puede abrazar,

Renacimiento cada vez que

la palabras germinan de sus manos...

Soplo que disemina Vida.

La variable del juego infiere

el génesis...

Tras la vestidura que se desliza

en el silencio impúdico de

la densificación de miríadas,

cuando amanece el universo:

flotan las esferas.

domingo, 10 de octubre de 2010

Para morir.


Regresar a Ítaca, después de siglos errantes
de mares y tempestades y abismos;
de naves que se zamparon Escila y Caribdis;
con el paladar ahogado de vino de última cena,
y vomitando y eructando los efectos de la consagración;
y moribundo de cicuta de la meditación postrera,
condenado a e no escuchar la voz interior;
con el alma hecha pedazos por el tiempo inexorable
que no celebra ni se ríe ni perdona
las puestas en escena del teatro absurdo;
con las flagelaciones que sufre la materia
en manos de la energía que la desuella viva;
con el corazón descuartizado por Moloch,
que libó los símbolos y signos de la eternidad;
con los huesos cansados de pátina y humedad;
con los pies fatigados en senderos crepusculares,
que jamás acercaron al término de la travesía,
sino a más y más encrucijadas y andurriales;
con temblores y temores que aplastan los hombros del titán
destinado a sucumbir en miseria fisiológica;
con la mente cual viejo a punto de caer en la tumba,
con los sueños pulverizados por los pisotones de la turbamulta que enseñorea el mercado;
con la esperanzas marchitas por el tufo de alcantarilla de lo real;
con la espada que horada el pecho por donde se cuela la feroz obscuridad;
con las articulaciones agarrotadas por el reumatismo
del frío absoluto.
En fin, regresar a Ítaca para morir.

jueves, 7 de octubre de 2010

La Forma Pura

"... Regresar al origen primordial;

donde el acento se acalla per se,

donde me fundo y soy uno

con Aquello innombrable e inasible;

donde toda semejanza, toda diferencia

de los entes y los seres se extingue;

donde me disolveré en la matriz

que engendró el universo;

donde prevalecerá la ceguera absoluta de la materia,

y la visión igualmente absoluta del Espíritu,

a través de los ojos del Demiurgo;

donde la simplicidad es el principio y fin

de toda potencia y de todo acto;

donde mi propia mismidad será la desnudez,

vaciada a rajatabla de toda esencia...

Guia (Variación).

"...De las más desoladas cumbres,

precipitan armonías al corazón,

no hablan el lenguaje del valle, ni la villa,

ni de la boca que ramonea,

ni del pastor que conduce al matadero.

Corazón que explota en supernova,

león que destroza los íconos

y consume su carne santa.

No hay otra libertad que el fuego interior,

que la llama eterna, que la luz inextinguible..."

Cuentos, Noche y Locura


"... Los cuentos espantaron fantasmas;

la angustia así como la libertad, da a luz cuentos;

el llanto navega en un océano de cuentos

la tumba devora cuentos de felicidad y horror;

el miedo ha fraguado cuentos,

Prometeo encadenado, la tenacidad de Sísifo,

Teseo y el hilo libertario de Ariadna...

Los cuentos, materia prima / de la noche y la locura..."

Peregrinos del Fuego


"... Peregrinar hacia el universo,

macrocosmos que tiene su correlato

en el microcosmos de nuestro ser.

Recoger y portar y desperdigar mensajes crípticos,

que descifran con simplicidad las estrellas,

donde el espacio y el tiempo se despliegan en una baraja;

y el centro es el corazón que arde con fuego inextinguible.

El fuego y las llamaradas jamás perecen..."

Fe II


"... La libertad de abrazar la fe en Dios, o en el hombre;

el compromiso vital en la opción encarnada:

fe o descreimiento; amor o desamor;

la inteligencia como explorador de lo desconocido...

Siempre el riesgo; nunca la certeza escolástica o bizantina...

Siempre la elección, como condición primordial de la dignidad humana...

Siempre la libertad, antes que cualquier forma de servidumbre...”

Fe


Fe -

*
Fe - Arturo Jaque Rojas.

"... Fe en las palabras que esparcen mis manos,

en las manos que trabajan la tierra,

en la tierra preñada de sol y de lluvia,

en la lluvia que calma la sed de las grietas,

en las grietas que se trasforman en gleba amorosa,

en la gleba do fructifica la simiente de la libertad,

en la libertad de las mujeres y los hombres,

en los hombres que abrazan lo sagrado femenino,

en lo sagrado femenino que es flujo eterno,

en lo eterno que se plasma en cada minuto,

en cada minuto en que concibo utopías,

en las utopías que regresan a mis manos..."