miércoles, 20 de octubre de 2010

Poesía.

Camina entre los pliegues

de la eternidad;

su saudade sangra de mi carne...

¿Qué Musa es ésta que toca mi espíritu;

y lo lleva hacia

el infinito de la poesía?...

¿Qué belleza fluye entre y por las palabras,

hasta murmurar su oración,

y limpia sus luceros,

con agua bendita,

para contemplar lo Absoluto?...

¿Por qué un loto inmaculado,

virgen como la carne de María,

puede abrirse y

esparcir el color y

el derecho a la belleza

en la creación? ...

La música del origen del universo;

lo eterno que habita dentro;

los ojos que penetran arcanos,

develan danza de arcoiris y caleidoscopios;

agua y aire en el cosmos;

las venas y las arterias,

trasladan energía y partículas

en armonía y caos una sinfonía ;

florecen en los dientes

de los agujeros negros,

y los pétalos de belleza pletórica,

sucumbe y caen

hacia la noche última.

Sus dedos de Eva;

descifran la clave de la vida;

El Árbol del Conocimiento,

redimido de siglos lúgubres...

Labran y soportan

la bóveda amada,

dinteles, umbrales,

vitrales, columnas...

La arquitectura del espacio, del tiempo...

Cada minuto, trasmuta en explosiones de luz

.

Los ríos preñados, de metales de estrellas...

Soplo que se disemina,

Ilusión que se desprende,

Regocijo de orgasmo de la materia,

Elevación hacia lo que no se puede abrazar,

Renacimiento cada vez que

la palabras germinan de sus manos...

Soplo que disemina Vida.

La variable del juego infiere

el génesis...

Tras la vestidura que se desliza

en el silencio impúdico de

la densificación de miríadas,

cuando amanece el universo:

flotan las esferas.

No hay comentarios: