martes, 2 de noviembre de 2010

Convexo.





Deseo tu presencia para vivir y ser;

no quiero padecer la ausencia de tu luz;

ya no pretendo construir una utopía,

donde encaje la imperfecta realidad,

mi deleznable y efímera razón;

mi pensamiento ha abdicado, y se ha ido

a deambular por otras encrucijadas;

ahora sólo quiero abrazar el segundo,

que comparto contigo entre

vorágines de tiempo,

y vórtices de espacio;

lejos de ti,

la hora es vacía, es insignificante;

el infinito tachonado de ausencias,

las estrellas: cayendo sus cadáveres

hacia el abismo ignoto;

la eternidad calla,

o carece de sentido:

no me habla,

me perfora un taladro inexorable,

cuando dialogo con mi soledad;

pero no lo puedo ni quiero explicar,

por que te necesito a ti para colmar

de vida sus entrañas.

¿Qué importa más allá o más acá,

si no hay encuentro posible

en la vastedad impensable del

universo, en mi mente?..

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