
"... Llueve desde la alborada sin tregua, sin piedad;
en mi mente, por las rendijas mohosas del tiempo;
en mi corazón, por las huellas de la vida;
en mi espíritu, entre despojos de incógnitas y ecuaciones;
en mi cuerpo, por los latigazos de la materia;
en mi carne, hasta licuarla y que riegue mi tumba;
Dispongo mi hogar, apresto mi mesa y comparto un jergón
con las tormentas, los bailes y la lluvia..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario